En Hospital Santamaría, cada vida que comienza es un compromiso con la esperanza. Esta semana, fuimos testigos de una historia que nos recuerda por qué la medicina es también un acto de amor: un bebé recién nacido fue intervenido de emergencia por una delicada perforación intestinal congénita.

El pequeño nació con signos de distensión abdominal y dificultad para alimentarse, lo que alertó de inmediato a nuestro equipo médico. Tras una evaluación especializada y exámenes diagnósticos, se confirmó una perforación intestinal, una condición poco frecuente que pone en riesgo la vida si no se trata a tiempo.

Gracias a la rápida coordinación de nuestro equipo médico, el recién nacido fue llevado a quirófano, donde se realizó una intervención quirúrgica de alta complejidad. La cirugía fue exitosa y el recién nacido se encuentra actualmente en la UCIN.

Casos como este reafirman nuestro compromiso con una atención médica integral, segura y oportuna, incluso desde los primeros minutos de vida. En Hospital Santamaría seguimos trabajando con dedicación para proteger lo más valioso: la salud de nuestros pacientes, sin importar cuán pequeños sean.

