En Hospital Santamaría, cada cirugía cuenta una historia de superación. Esta vez, fue la de una rodilla que había perdido su movilidad… y con ella, la confianza de volver a caminar sin miedo.

Todo empezó con un objetivo claro: devolver el movimiento a una articulación bloqueada. Nuestro equipo de traumatología analizó las imágenes diagnósticas y planificó con precisión cada paso de la reconstrucción.

Durante la intervención, se accedió cuidadosamente al hueso afectado, donde una fractura compleja casi como un rompecabezas requería unir pieza por pieza con placas y tornillos de alta precisión.
El resultado: la rodilla recuperó su forma, su fuerza y su función.

Hoy, el paciente puede volver a doblar la rodilla y dar pasos firmes hacia su recuperación.
En Hospital Santamaría, creemos que cada movimiento recuperado es un motivo de esperanza.

