En el Hospital Santamaría, cada historia de nuestros pequeños pacientes es un testimonio de lucha, amor y esperanza. Hoy queremos compartir la historia de Victoria, una bebé prematura que llegó al mundo a las 32 semanas de gestación y enfrentó grandes desafíos desde su primer respiro al nacer en un auto y que luego fue trasladado a nuestra institución donde la recibimos con todo el personal médico preparado para brindar la mejor atención.

Al nacer, Victoria presentó dificultad respiratoria, sepsis bacteriana y enterocolitis, condiciones que requirieron cuidados intensivos y una atención médica especializada. Durante 28 días en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN), nuestro equipo de especialistas trabajó incansablemente para estabilizar su salud y brindarle el tratamiento necesario para su recuperación.

Gracias a la combinación de atención médica excepcional y humanista, el amor de su familia y la fortaleza innata de Victoria, esta pequeña guerrera logró superar cada obstáculo. Hoy nos llena de alegría saber que ya está en casa, rodeada del cariño de sus seres queridos.

La historia de Victoria nos recuerda la importancia de una vigilancia médica constante en embarazos de alto riesgo y el papel crucial de la UCIN en el cuidado de los bebés prematuros.

Agradecemos a su familia por confiar en nosotros y permitirnos ser parte de este camino. ¡Bienvenida a casa, Victoria!

